Isa González comenta en nuestro blog (puedes leerlo aquí), en el artículo ¿es sana la comida que le das?:
“No dudo que vuestros productos sean buenos pero vuestros metodos de publicitarlos no me gustan nada. Deberiasis revisar la Reglamentacion Tecnicosanitaria relacionada con alimentos y alimentos para animales porque es igual de estricta en controles e inspecciones. Cuando hablais de productos quimicos parece que son venenos, deberiais saber que en alimentacion humana que decis que es tan buena hay una larga lista de productos quimicos autorizados, la mayoria obtenidos de forma natural y no solo sinteticos. Si haceis referencia a estudios cientificos podriais especificar un poco mas quien los ha hecho y donde estan publicados porque suena a chiste, como hacen en los anuncios de cosmeticos. Me parece muy bien que alabeis las virtudes de vuestros productos pero no a costa de difamar los piensos.Por mi experiencia puedo afirmar que el 100% de los piensos son buenos, mi perro los come y no tiene enfermedad ninguna, esta sano y es feliz, no necesito mas estudio que ese”

Hola Isa, lo primero agradecerte que aportes contenido a nuestro blog, ya que si no surgen ente tipo de dudas no es posible llegar a conocer la verdad sobre esta industria de la que estamos hablando.
El mercado de los alimentos para animales de compañía no tiene ni de lejos los mismos controles que soporta la industria de alimentación humana. Te voy a dar un ejemplo concreto:
Cuando hablamos de los conservantes empleados en los alimentos, existen regulaciones para controlar e informar al comprador de lo que lleva una comida. En consumo humano, es obligatorio mencionar qué conservantes o aditivos se han incluido en un alimento, incluso está limitada la cantidad máxima que se puede añadir. Mientras que en los alimentos para perros y gatos, muchos de estos componentes no tienen límite de dosificación y ni siquiera es obligatorio especificarlos.
En EEUU existen múltiples grupos de presión para conseguir cambiar estas normativas, uno de los mayores es el grupo fundado por Susan Thixton, en el que puedes ver casos reales como el que impulsó a la fundadora a crear la página. Al morir su perra, el veterinario le dijo que era posible que el cáncer que la mató, fuese causado por un conservante presente en su comida. Cuando ella fue a preguntar al fabricante, la respuesta fue que añadían este químico (Etoxiquina), porque de esa manera conseguían que su alimento se mantuviese en buenas condiciones durante más de 25 años. Puedes hacer la prueba con tu propio alimento, guarda unas bolas de pienso en un armario durante 3 años y observa el cambio que han sufrido durante este tiempo, te sorprenderá ver que no puedes diferenciarlas de las que acabas de coger del saco.

Son este tipo de cosas las que no hacen desconfiar de la industria, por supuesto que en la alimentación humana se utilizan químicos, pero no a estos niveles, además, el fabricante tiene la obligación de mencionarlos y está en nuestra mano elegir si compramos o no. Puede haber cosas que mejorar en la normativa de consumo humano, pero los perros y gatos están desamparados frente a estos hechos, tenemos derecho a saber con qué se hace su comida para poder elegir.
En relación a los estudios que comentas, cuando se mencionan los estudios, tienes la dirección en la que lo puedes leer. Concretamente el estudio sobre el contenido en flúor de los alimentos para mascotas, otro componente que está restringido en la alimentación humana y no se menciona en la de mascotas, aunque esté demostrado que tiene efectos perjudiciales para la salud. Es algo muy interesante que no deberías dejar de leer:
http://www.ewg.org/pets/fluorideindogfood
La clave de todo esto es que la mayoría de propietarios no sabemos realmente qué hay en la comida para mascotas, si esto estaría claro, que una persona elija dar pienso a su perro nos parecería perfecto, pero sabemos que la inmensa mayoría no sabe con qué se hace y, por lo tanto, no tiene un criterio claro para hacer su elección, sino que se fía de lo que dice un amigo o su veterinario
Por ejemplo, todos los días nos llegan consultas sobre alimentación a nuestra dirección de correo (info@zaunk.com), hoy en concreto hemos recibido esta:
Ander nos pregunta:
“hola, os escribo para saber si el que le doy a mi cachorro border collie de 10 es adecuado o no. dicen que:Todos los productos de esta marca son GRADO “A” (100% de las Mat. Primas son calidad Consumo Humano), sus componentes son los siguientes:
- 18% pollo fresco
- 18% carne de pollo
- Grano de maiz entero
- Grasa de pollo*
- Grano de arroz entero
- Pulpa de remolacha
- Levadura de Cerveza
- Harina de Huevo
- Carne de pescado*
- Linaza
- Aceite de pescado*
- Minerales
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- Vitaminas
- Nucleotidos
- Fructooligosacridos Prebioticos (FOS)
- Mananoligosacaridos Prebioticos (MOS)
- Extracto de Arandano
- Sulfato de condroitina
- Sulfato de glucosamina
- MSM
- Extracto de Fibra de Yuca
- *Tocopheroles y extracto de romero como conservante
- Minerales en forma de quelato(incl. el zinc)
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Este es otro aspecto derivado de la normativa, habitualmente podemos escuchar que los ingredientes de un pienso son aptos para el consumo humano. Lo cierto es que ningún ingrediente que pisa una planta de pet food es apto para el consumo humano. Pueden decirnos que PROVIENE del consumo humano pero, ¿qué subproducto no cumple esta característica? Otra cosa es qué tipo de subproducto utilicen, esta marca en concreto menciona en su página web que el pollo deshidratado lo obtienen de las carcasas del pollo, pero que no utilizan patas, cabezas ni tripas.
Por otro lado, cuando en la lista de ingredientes leemos ingredientes no deshidratados como “pollo fresco”, hay que contar con que, una vez quitamos el agua, este ingrediente que lo nombran con un 18 %, pasa a ser entre un 5 y un 6 % del total.
Ander ha elegido su pienso creyendo que su perro está comiendo un alimento cuyo principal ingrediente es la carne de pollo apta para el consumo humano. La realidad es que, el maíz y el arroz componen probablemente la parte mayoritaria, un 18 % del pollo proviene de las carcasas y el pollo fresco ocuparía unos de los últimos lugares de la lista, con una aportación de un 6 %.
En consumo humano existe una fórmula clara que determina si un producto es carne o no lo es:
Hidroxiprolina*8/proteína < 10%
Esta fórmula nos dice cuál es el tejido conjuntivo de un producto, que es todo lo que no es carne. Si dicho tejido suma más del 10 % del total, el producto no puede nombrarse como carne.
Nunca veremos, en consumo humano, mencionar un ingrediente como carne si no cumple realmente esta condicion, y las carcasas del pollo no lo cumplen.
De estas afirmaciones está internet lleno, y mientras la normativa no cambie, el consumidor no podrá averiguar qué es lo que está comprando realmente, y personas como Ander dependerán de las estrategias comerciales de las marcas para decidir qué quiere comprar para su perro.
Todo nuestro proyecto nació con una idea muy clara, que los perros y gatos deberían estar amparados por una normativa y una seguridad alimentaria equivalente a la que tenemos nosotros y que la información que se da al consumidor tiene que ser clara y veraz. Una vez se consiga esto, podremos decidir con más criterio qué es lo que queremos comprar a nuestros animales.
Lo que mencionas de difamar a los piensos, nos gustaría que meditases sobre quién crea sensaciones que no se ajustan a la realidad cuando se aprovechan de una normativa que les permite llamar carne de pollo a las carcasas, patas, tripas y cabezas del pollo. Esto nos deja con un gran problema para hacer entender a la gente que sólo los alimentos que se fabrican en una planta de alimentación humana son aptos para el consumo humano, y que el coste de estos ingredientes multiplica por 4 al de los subproductos para pet food. La gente sigue creyendo que son los mismos ingredientes, cuando la innegable realidad es que la industria de alimentos para mascotas se basa principalmente en el aprovechamiento de los subproductos.
Nosotros, al igual que miles de personas alrededor del mundo trabajamos para cambiar esto, y que el consumidor sepa realmente qué le está dando de comer a su perro o gato. A partir de ahí, que cada uno decida.