Funcionamiento:
Perros abandonados: Los animales recogidos en
la calle , son identificados y alojados en alguna de las jaulas
de cuarentena, distinguiendo entre adultos y cachorros, que cuentan
con instalaciones separadas, y según el estado de salud del animal, ubicándose
los enfermos que lo precisen en la zona de hospitalización, donde
reciben cuidados más intensivos.
Cada animal nuevo es registrado con un número y un nombre, abriéndose
una ficha sanitaria y otra conductual, en dichas fichas se apuntan datos
de diagnósticos, pronósticos, tratamientos y observaciones
pendientes.
El
animal pasará un examen Veterinario y otro conductual.
Las hembras son esterilizadas. Los animales enfermos o heridos reciben
el tratamiento adecuado, y en caso de ser necesario son aislados
hasta su recuperación para evitar contagios.
Los animales pasan un test conductual para evaluar el carácter
del perro; un test de agresividad y grado de socialización.. Aquellos
animales que no superen estos test reciben un tratamiento de modificación
de conducta.
En el supuesto de que el animal sea entregado por el propietario se
le cobra y se rellena una ficha para el estudio de las principales
causas de cesión del animal en centros de acogida.
Una vez pasado el periodo de observación, conocidos los resultados
de las pruebas y terminada la vacunación, los perros son mezclados
con el resto de perros en las jaulas de estancia, con el resto teniendo
en cuenta su tamaño, carácter y compatibilidad.
Trascurrido los días que marca la ley de protección de
los animales domésticos de la CAPV, y si no son reclamados por
sus dueños, los animales que no tienen enfermedades ni problemas
conductuales que puedan alterar la vida de los ciudadanos, son entregados
con el microchip, con las vacunas y con la información correspondiente
del animal que ha elegido y los pasos que debe dar con su nuevo animal. |